La Iglesia del Señor Jesucristo en Salta

Mas el fin de todas las cosas se acerca; sed, pues, sobrios, y velad en oración...

Escuela Bíblica

Y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús

Iglesia en Casas

Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón...

Evangelismo Biblico

Que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo...

Familias Cristianas

De quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra...

PÁGINAS DE INTERÉS

¿ MINISTERIO FEMENIL ?


EL MINISTERIO DE LA MUJER

El Espíritu y La base Escritural

2 Timoteo 3
16 Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, 17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.

El desarrollo y sustento del cristiano y de la Iglesia debe estar basada y centrada en el Espíritu y en las Escrituras, y entre el Espíritu y las Escrituras NO hay contradicción, ni jamás la habrá. Jamás el Espíritu del Señor hará o dirá algo que contradiga a lo expresado por las Escrituras.

Romanos 14
23 ...; y todo lo que no proviene de fe, es pecado.

La fe es un fruto Espiritual otorgada al hombre para que la administre para sí y para el ministerio del Señor, si es que el Señor Jesús brinda un ministerio al hombre. Y debemos tener fe para reconocer si el ministerio de los hombres proviene de Dios o de la iniquidad.

LA CENA DEL SEÑOR


LA CENA DEL SEÑOR JESÚS

Introducción
En cierta oportunidad y durante su ministerio el Señor Jesús dijo estas palabras en una sinagoga de Capernaum

Juan 6
35Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.

Juan 6
53 Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. 54 El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero. 55 Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. 56 El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él. 57 Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí. 58 Este es el pan que descendió del cielo; no como vuestros padres comieron el maná, y murieron; el que come de este pan, vivirá eternamente.

¿ALUMBRAS?





MENSAJE DOMINGO 15/04/2012

Quisiera que abramos nuestras biblias

Mateo  5
14  Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.
15  Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa.
16  Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, PARA QUE VEAN VUESTRAS BUENAS OBRAS, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.

UN MODELO EQUIVOCADO



UN MODELO EQUIVOCADO

Mateo 7
21 No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.

Llamar a Jesús Señor, no puede hacerse por simple cortesía, esto sería tomar su Nombre en vano, que le llamemos o digamos “Señor” significa que estamos haciendo su Voluntad, lo que implica que todo lo que pertenece a la vida, es decir en todo lo que hagamos se refleje la Voluntad de Dios.
Así que ¿Cómo puede un cristiano saber si está haciendo la voluntad del Padre? ¿De qué manera podrá verificar que el tipo de vida cristiana que lleva es el modelo correcto? ¿Y si la religión cristiana solo estuviera simulando un modelo, sería posible? ¿Y si el tipo de vida que llevamos no fuera la correcta? ¿Si le decimos Señor, Señor sin darnos cuentas de que estamos fascinados con un modelo simulado, entraríamos al Reino de los Cielos?

Gálatas 4
9 mas ahora, conociendo a Dios, o más bien, siendo conocidos por Dios, ¿cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimentos, a los cuales os queréis volver a esclavizar?

Colosenses 2
20 Pues si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, ¿por qué, como si vivieseis en el mundo, os sometéis a preceptos

Si somos cristianos, ¿andamos en los rudimentos de los incrédulos?