PÁGINAS DE INTERÉS

05 - EN DEFENSA DE LA VERDAD: EL MISTERIO DE LA PIEDAD - 1°Ti 3:14-16 al 4:1-5



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MENSAJE DOMINGO 19/05/2019

Por el Hno. Gabriel. -

Introducción
Continuando nuestro estudio de la primera carta del apóstol Pablo a Timoteo abordaremos el final del capítulo 3 y la primera parte del capítulo 4, una porción tan rica y profunda en su contenido doctrinal que es a la verdad la enseñanza más sobresaliente de esta carta en cuanto a su valor espiritual para la Iglesia de Cristo.

Contexto
Como hemos mencionado en las meditaciones anteriores, hasta aquí los primeros 3 capítulos de esta carta, fueron en su contenido básicamente instructivos y exhortativos en cuanto a cómo deben conducirse los ministros en la Iglesia y cuáles son los parámetros que rigen los ministerios y orden en la Iglesia, de hecho, el capítulo 3 ha sido mucho más específico respecto de los requerimientos necesarios para los servidores de la Iglesia, y la razón y fundamento de todas estas instrucciones y exhortaciones expresadas hasta aquí se presenta en estos tres últimos versículos de capítulo 3:

1°Timoteo 3:14 Esto te escribo, aunque tengo la esperanza de ir pronto a verte, 15 para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad. 16 E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad [reverencia y respeto, compasión]: Dios fue manifestado [dado a conocer, mostrado] en carne, Justificado en el Espíritu, Visto de los ángeles, Predicado a los gentiles, Creído en el mundo, Recibido arriba en gloria.

La comisión de la Iglesia en la tierra
Para que sepas como debes conducirte en “la casa de Dios que es la Iglesia del Dios viviente” … es necesario comprender que la Iglesia pertenece a Dios, es de su propiedad y pagó un alto precio por ella, Pablo en su último discurso finalizando su tercer viaje ministerial les dice a los ancianos de Éfeso y Mileto: Hechos 20:28 Por tanto, vean por ustedes, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo les ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre.
La Iglesia le pertenece a Dios y la ganó al precio de la sangre de su Hijo Cristo, y que sea de su pertenencia significa que Él la gobierna, Él la rige, Él la administra, Él la sustenta, lo que implica que la Iglesia de Cristo en la tierra de ninguna manera es ni debe ser una institución humana sino una entidad espiritual porque se trata de la familia de Dios; Efesios 2:19 Así que ya no son extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios

Entonces, quien impone el orden de cómo deben hacerse las cosas en su propia familia (la Iglesia) es Dios el Padre de la familia y dueño de la casa, y todo ese orden está expresado en el manual de la Iglesia que son las sagradas escrituras. La Iglesias no es administrada de acuerdo al deseo o visión del pastor ni mucho menos conformada al deseo o capricho de la esposa del pastor (quizás suena a sarcasmo sin embargo es la triste realidad). La Iglesia es la casa de Dios y por lo tanto se hace lo que el Padre y Dueño de la casa dice, y por su puesto Él ya dijo como deben ser las cosas, ya estableció el orden funcional de su casa para todas las edades hasta el final de los tiempos, por lo tanto la Iglesia no debe adaptarse a los tiempos modernos y conformarse a la corriente del mundo, ¡No hermanos! No es la Iglesia la que debe cambiar al gusto de los hombres y jóvenes mundanos, sino al revés, los hombres mundanos los que deben ser conformados al orden y régimen de la casa de Dios.

Pero a su vez, el orden establecido por Dios no es una cuestión de autoritarismo del pasado, sino que es un régimen perfecto para una funcional puntual, siempre que la Iglesia funcione en todo de acuerdo al régimen de Dios va a cumplir con el objetivo para lo cual fue plantada aquí en la tierra “ser columna y baluarte de la verdad” en otras palabras, para que la Iglesia alcance a ser columna y baluarte de la verdad debe funcionar en todo de acuerdo al régimen establecido por Dios. Entonces tenemos un orden establecido por Dios para desarrollar una función específica para un objetivo puntual, en primer término, se establece el orden funcional y en segundo término se marca cual es el objetivo a lograr. La Iglesia tiene la noble e inmensa responsabilidad de ser “columna y baluarte de la verdad”.

Ahora, que implica tan noble y encumbrada tarea para la Iglesia (ser columna y baluarte de la verdad), pues bien, es una analogía que con su comparación ilustrativa nos permite entender mejor la función de la Iglesia, porque en el ámbito de la construcción la columna y baluarte cumplen la función de cimiento o base y sostén del edificio, y en el sentido espiritual la Iglesia tiene el trabajo y función de ser la base y sostén de la verdad, defender la verdad, ampararla, mantenerla pura y sin ninguna clase de disoluciones, de alguna manera somos como la fortaleza donde se conserva la verdad. Otra comparación valedera es ver también esta analogía como si se tratase de una “columna de anuncios”, se dice que en aquel tiempo se solía erigir una columna en el lugar más público de la ciudad (posiblemente el mercado o lugar similar), y allí se colocaban anuncios y proclamas del reino, de este modo la publicación era vista por todos y nadie podía quitarla porque era un edicto oficial, y esta comparación también nos muestra la responsabilidad y trabajo de la Iglesia. Dios ha escogido a su Iglesia como su columna de anuncios para promulgar su verdad en ella de manera pública, y cada uno de nosotros somos los encargados de defender esa verdad, esa noticia, esa proclamación del reino de Dios.

En términos actuales diríamos que la Iglesia es el “boletín oficial del reino de los cielos” para publicar su verdad y su ley. Cada uno de nosotros somos en cierto modo el papel, la hoja en donde Dios escribió su verdad con tinta indeleble del Espíritu, somos una carta abierta, la nota de Dios, y la columna que exhibe y sostiene la verdad. Y si esto es así; ¿Cómo estamos desempeñándonos en esta función?

La Verdad
Y el otro punto aquí es ¿y que es específicamente la verdad? ¿Qué es exactamente lo que debemos sostener y defender?

Juan 17:14 Yo les he dado tu palabra y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. 15 No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. 16 No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. 17 Santifícalos en tu verdad tu palabra es verdad.

Jesús nos dio, nos legó su palabra, y su palabra es verdad, y su palabra es la acción misma de la predicación del evangelio del reino de los cielos, el misterio de la piedad revelado a los hombres por medio del Hijo respecto de la ciencia de Dios y su plan eterno y todo el contenido de la fe cristiana con todo lo que su comprensión implica, que ha llegado hasta nosotros con todas las evidencias y pruebas indubitables, como lo son las mismas escrituras (las evidencias) las cuales contienen de manera gráfica toda la verdad de lo que Cristo habló y habla aún hasta el día de hoy y hasta el fin… En otras palabras, se nos confió la verdad del evangelio, el poder de Dios para la salvación de todo los que creen (Ro 1:16), el tesoro más sagrado y salvador de los pecadores para perdón y de los creyentes para santificación y edificación… ser portadores de la verdad de Dios no es una distinción honorifica que nos eleva sobre las demás personas, sino una gran responsabilidad de la cual daremos cuenta a su debido tiempo de como la hemos administrado, si la hemos proclamado o la hemos enterrado.

2°Timoteo 4:1 Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesús, el Cristo, que «juzgará» a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, 2 que prediques la palabra que instes (que esté presente) a tiempo y fuera de tiempo redarguye [argumenta, refuta], reprende [ordena], exhorta [amonesta, anima] con toda paciencia y doctrina.

Sostengamos y exhibamos esa preciosa verdad a tiempo y fuera de tiempo con toda pasión y fervor, nuestro sentido de permanencia como Iglesia aquí en la tierra tiene necesariamente que ver con esta función “ser columna y baluarte de la verdad” sostener y defender la verdad con toda convicción. Pablo les escribe a los creyentes de la Iglesia en Filipos; sabiendo que estoy puesto para la defensa del evangelio (Fil 1:17). Y a nosotros el apóstol Pedro nos escribe; 1°Pedro 3:15 sino santifiquen a Dios el Señor en sus corazones, y estén siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que les demande razón de la esperanza que hay en ustedes…
Es nuestra responsabilidad “Sostener y Defender” la Verdad de Cristo en su sentido más puro (sin disolverla con las costumbres del mundo ni adulterarla con la ciencia mundana) y publicar y proclamar este grande misterio de la piedad hacia todas las direcciones. Y referido a esta verdad Pablo continua:

El Misterio revelado de la verdad
16 E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad [reverencia y respeto, compasión]: Dios fue manifestado [dado a conocer, mostrado] en carne, Justificado en el Espíritu, Visto de los ángeles, Predicado a los gentiles, Creído en el mundo, Recibido arriba en gloria.

Indiscutiblemente “Grande es el Misterio de la Piedad”, y todos estamos de acuerdo en esto, es realmente grande e incluso incomprendido para muchos el Misterio de la piedad (la verdad de Dios, la ciencia del evangelio tal como ya lo explicamos anteriormente), sin embargo, Pablo con un breve, pero profundo verso (como si fuera la estrofa de un himno) resume en cierto modo la revelación de ese gran misterio, y una expresión clave en esta declaración es: “Dios fue manifestado en carne”, y el hecho de que Dios se haya manifestado a los hombres significa que los hombres no tenían posibilidad alguna de acceder a Él, Dios es inaccesible para los hombres, tal como Pablo se lo escribe más adelante a Timoteo 1°Timoteo 6:16 el único que tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver por lo tanto no hay manera alguna de que el hombre pueda saber y averiguar cómo es Dios en su esencia, referido a esto David escribe; Salmo 145:3 Grande es Jehová, y digno de suprema alabanza Y su grandeza es inescrutable Esto significa que ningún hombre jamás vio a Dios por lo tanto no pueden saber ni averiguar cómo es Él en su esencia Espiritual, si bien Dios opero en el Antiguo Testamento por medio de manifestaciones de poder como en el monte Sinaí, el mar Rojo, la nube en el Tabernáculo, y todos sus profetas que hablaron e hicieron grandes señales por medio de Él, de todos modos, a Dios nadie le vio jamás:

Juan 1:18 A Dios nadie le vio jamás el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer.

Debido a que ningún hombre podía acceder a Dios, Él (Dios mismo), se rebajó y se humillo a nuestra condición humana para darse a conocer y lo hizo por medio de Jesús el Cristo el unigénito del Padre. Dios en su esencia Espiritual es Invisible (Jn 4:24 Dios es Espíritu), 1°Timoteo 1:17 Por tanto, al Rey de los siglos, inmortal, invisible, al único y sabio Dios… pero el Dios Invisible se vistió de carne y habitó entre nosotros: ¡Jesús el Cristo es el Dios Invisible y Eterno manifestado en carne!

Juan 1:14 Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.

Colosenses 1:15 Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación.

Refiriéndose a Jesús el Cristo la carta a los hebreos declara: Hebreos 1:3 el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la declaración de su poder…

De modo que todo aquel que ha visto a Cristo ha visto al Padre, son las palabras de Jesús mismo reportadas por Juan en su evangelio: Juan 14:9… El que me ha visto a mí, ha visto al Padre…

Es importante entender que “Jesús el Cristo el Hijo de Dios es la manifestación de Dios” para que nosotros los hombres podamos conocer y entender al Dios Invisible solo y únicamente por medio de Él, esto significa que no se puede tomar a Cristo como una persona diferente a Dios ya que Cristo es Dios manifestado en carne (Col 2:9 Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad… no solo una parte de ella), y todo lo que alcancemos a entender de Dios va a ser solo por medio de Cristo Jesús. Entonces Dios no es una tricotomía como la doctrina trinitaria lo presenta de tres personas diferentes en una ¡Dios es inescrutable! Y es dado a conocer a los hombres por medio de Jesús el Cristo manifestado en carne para salvarnos como nuestro Sacerdote y Cordero, y luego obrando como su Espíritu Santo como nuestro Consolador y a su vez también como las arras de nuestra herencia en los cielos a causa de haber sido adoptados por nuestro Padre Celestial para ser restituidos a la gloria eterna de Dios que por causa del pecado perdimos.

Entonces Pablo con este corto verso (v16) da un resumen, pero a la vez profunda revelación del gran misterio de la piedad; Dios fue revelado en carne, como humano, pero sin pecado ya que no fue engendrado de la simiente corrupta de Adán sino de la simiente santa de Dios, y luego prosigue —justificado en el Espíritu — o “declarado justo por el Espíritu”, y tiene que ver con el hecho de que Jesús aunque fue tentado en todo en el desierto (posterior a su bautismo), de todos modos  no cometió pecado alguno tal como lo expresa la carta a los Hebreos (He 4:15 …fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado) y de acuerdo a lo que expresa la carta a los romanos: …fue declarado Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos (Ro 1:4)… Visto o visitado por los ángeles, en su nacimiento, en su tentación en el desierto, en su agonía en el huerto de Getsemaní, en su resurrección de entre los muertos y en su ascenso a los cielos gloriosos — Creído en el mundo — por haber sido predicado a toda criatura en toda nación sin distinción alguna ni acepción de personas y Recibido arriba en Gloria, y tiene que ver con su triunfo y victoria irreversible sobre el pecado y la muerte “donde está oh muerte tu aguijón, donde oh sepulcro tu victoria”… regresó victorioso a los cielos eternos, David inspirado por el Espíritu escribe respecto del retorno del Rey Supremo: Salmo 24:7 Alcen, oh puertas, sus cabezas, Y alcense ustedes, puertas eternas, Y entrará el Rey de gloria. 8 ¿Quién es este Rey de gloria? Jehová el fuerte y valiente, Jehová el poderoso en batalla. 9 Alcen, oh puertas, sus cabezas, Y alcense ustedes, puertas eternas, Y entrará el Rey de gloria. 10 ¿Quién es este Rey de gloria? Jehová de los ejércitos, Él es el Rey de la gloria.

Filipenses 2:9 Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, 10 para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra 11 y toda lengua confiese que Jesús el Cristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.

La apostasía
El trabajo y misión de la Iglesia aquí en la tierra es ser “columna y baluarte de esta verdad”, porque la verdad será atacada por satanás, así como claramente vemos que está sucediendo en estos tiempos con obreros fraudulentos y apostatas que tergiversaran la verdad con sus mentiras y engañaran a muchos, y no ignoramos estas maquinaciones de satanás, porque así como por el Espíritu somos comisionados en esta enorme responsabilidad de sostener y defender la verdad también hemos sido advertidos por el mismo Espíritu que muchos apostaran de la fe:

1°Timoteo 4:1 Pero el Espíritu dice claramente que en los últimos [postreros, siguientes] tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios 2 por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia, 3 prohibirán casarse, y mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó para que con acción de gracias participasen de ellos los creyentes y los que han conocido la verdad. 4 Porque todo lo que Dios creó es bueno, y nada es de desecharse, si se toma con acción de gracias 5 porque por la palabra de Dios y por la oración es santificado.

Una vez que Pablo ha expuesto la función primordial de la Iglesia sobre la tierra (ser columna y baluarte de la verdad) y ha revelado brevemente el centro o tronco principal de esa verdad (v 16) antepone un “pero” a lo que escribe a continuación para advertirnos de las contrariedades que van a existir en esta enorme responsabilidad de proteger la verdad como Iglesia… y es que muchos que se denominaban cristianos van a abandonar la fe, van a dejar de sostener y defender la verdad que algún día profesaron y se van a desviar creyendo doctrinas de demonios, o sea, no todos van a permanecer fieles y leales en este noble trabajo de ser defensores de la verdad.

El término “Apostatar” hacer referencia a “separarse” “apartarse” y “alejarse”, pero no se trata simplemente de creyentes que durante un tiempo formaron parte de un culto y luego dejaron de asistir porque les costaba creer, sino de creyentes que profesaron la fe cristiana y encaminaron sus vidas en esa fe que creyeron, pero finalmente se divorciaron de ella, así como Judas Iscariote. Uno de los sinónimos que más comprensión y sentido le da a la palabra apostata es “divorcio”, porque se trata de personas que durante un tiempo estuvieron ligados a la fe cristiana, pero finalmente se divorciaron de ella. Pablo ya ha mencionado en los primeros capítulos a dos personas, Himeneo y Alejandro, los cuales naufragaron en cuanto a la fe (1°Ti 1:19), salieron del buen puerto de la fe cristiana encaminados en ella, pero luego sus brújulas se corrompieron y finalmente se perdieron sin dirección y naufragaron en el inmenso mar del engaño. Un claro ejemplo de apostasía se encuentra en la parábola del sembrador, donde se nos presenta personas que creyeron al evangelio, pero luego se apartaron: Lucas 8:13 Los de sobre la piedra son los que habiendo escuchado, reciben la palabra con gozo pero éstos no tienen raíces creen por algún tiempo, y en el tiempo de la prueba se apartan… también el evangelio de Juan reporta que luego de unas fuertes declaraciones de Jesús muchos seguidores lo abandonaron: Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él (Jn 6:66)… el escritor de Hebreos referido a los apostatas declara:

Hebreos 6:4 Porque es imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron del don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, 5 y asimismo gustaron de la buena declaración de Dios y los poderes del siglo venidero, 6 y recayeron (y aquí la palabra “recayeron” no está hablando específicamente de caer en pecado sino de apostatar, de personas que se separaron deslealmente de la fe), sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndole a vituperio [deshonra mediante falsa acusación].

Entonces, el Espíritu Santo dice claramente a las Iglesias que en los tiempos que siguen algunos que están dentro de las Iglesias apostaran de la fe, se apartarán, así que la apostasía no debe tomarnos por sorpresa cuando sucede porque ya hemos sido advertidos de que sucedería, y peor aun cuando venga “el tiempo de la apostasía” a nivel global en todo el mundo por causa del anticristo, del cual también hemos sido advertidos por medio del apóstol Pablo en su segunda carta a los tesalonicenses cuando les advierte que Cristo no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición (2°Ts 2:3)… pero volviendo a nuestro pasaje la advertencia es que algunos apostatarían de la fe por causa de escuchar y asentir a “espíritus engañadores y doctrinas de demonio”. La causa de la apostasía es puramente de influencia satánica, por medio de sus operadores que son huestes espirituales demoníacas que infunden doctrinas mentirosas con el fin único de engañar y lo hacen por medio de los falsos maestros. En otras palabras, la fuente de la apostasía es sobrenatural ya que son espíritus demoniacos que operan en hombres hipócritas que fingen la fe, falsos maestros, disfrazados de ministros de justicia (2°Co 11:15). Y generalmente no son hombres simples, sino hombres cultos y de cierta jerarquía intelectual que presentan las falsas doctrinas como verdades teologías pero que contradicen a la verdad. Por esta razón la virtud más noble de todo cristiano es ser como los cristianos de Berea en el tiempo de Pablo, los cuales recibían la enseñanza, pero a su vez escudriñaban cada día las escrituras para ver si tales enseñanzas se correspondían con la verdad (Hch 17:11).

En el ámbito o esfera espiritual la apostasía es una de las armas más sigilosas del adversario para corromper a los hijos de Dios, entonces es más comprendido el pasaje de Efesios que dice:

Efesios 6:12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestessin embargo, así como satanás usa sus espíritus engañadores para infundir su doctrina demoniaca, todo cristiano piadoso es influenciado por el Espíritu Santo quien nos guía siempre a la verdad eterna y absoluta de Dios: Juan 14:26 Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él les enseñará todas las cosas, y les recordará todo lo que yo les he dicho.

Algunas características de los falsos maestros
Ahora, las características de los falsos maestros también nos son expuestas en este pasaje: por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia”… primeramente son hipócritas, son actores, viven una fe fingida, tal como lo expusimos en la segunda meditación de este estudio titulada “Un corazón limpio, buena conciencia y fe no fingida”, pues bien una de las características de estos falsos maestros es que son hipócritas, con la boca dicen una cosa y con los hechos otra totalmente diferente y nos les importa, ya que tienen sus conciencias cauterizadas por el pecado, son insensibles al error, referido a Himineo y Alejandro Pablo escribe en el capítulo 1 que ellos desecharon la buena conciencia y la auténtica fe y por ende naufragaron en cuanto a la fe (1°Ti 1:19).

Sus falsas enseñanzas siempre se presentan como practicas puras y pensamientos elevados, pero finalmente son ineficaces, en el caso de la Iglesia en Éfeso estaba basada en restricciones legalistas, prohibiciones de casarse y abstención de ciertos alimentos como para fingir cierta pureza y devoción, pero sigilosamente estaban desechando la gracia de Dios esclavizando a los hombres nuevamente a la religión por obras.

No coman tales alimentos— me suena a religión adventista, —no se casen honren el celibato— me suena al engaño católico, y a todo esto Pablo llama “doctrina de demonios”Colosenses 2:22 (en conformidad a mandamientos y doctrinas de hombres), cosas que todas se destruyen con el uso 23 Tales cosas tienen de hecho cierta reputación de sabiduría en culto voluntario, en humildad y en duro trato del cuerpo pero no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne.

Pero la vida cristiana no está basada en un conjunto de prohibiciones respecto de lo que se debe y no debe hacer, sino que la gracia consiste en la regeneración de la naturaleza caída del hombre a una naturaleza espiritual y santa para acercarnos a Dios. Pablo escribe; todo lo que Dios creo es bueno y nada es de desecharse si se toma con acción de gracia: el matrimonio es un diseño de Dios por lo tanto es bueno para el hombre y para la mujer que se casen, no se es más santo por estar soltero ni se es más pecador por estar casado, y por otro lado, Dios creo los alimentos (los orgánicos no los transgénicos e industrializados), a fin de que todos nosotros participemos de ellos con acción de gracia para que sean santificados por la oración y por la orden (la palabra) de Dios

Conclusión
Entonces, la comisión más noble y elevada dada a la Iglesia es ser columna y baluarte de la verdad absoluta de Dios, sostener, defender y proclamar con ahínco el misterio de la piedad revelado a los hombres para salvación y justificación por medio de la fe en Cristo, de que el Inaccesible e Inescrutable e Invisible Dios de los cielos se manifestó a los hombres por medio de Jesús el Cristo para restituirnos en la gloria eterna que por causa del pecado habíamos perdido… Debemos sostener esta verdad sin diluirla, sabiendo incluso que el adversario buscará tergiversarla por medio de  engaños y doctrinas mentirosas sembradas por sus falsos maestros, y por causa de esto muchos abandonaran como soldados desertores la comisión dada a la Iglesia.
Gracia y paz del Señor Jesús el Cristo. –

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