PÁGINAS DE INTERÉS

19 - EL RECHAZO DEL PUEBLO JUDÍO HACIA JESÚS



MENSAJE DOMINGO 19/06/2016

Por el Hno. Santiago

Introducción
En esta oportunidad hablaremos de una reacción sorprendente y hasta cierto punto incomprensible respecto de cómo los judíos rechazaron a su Mesías.

Llegado a un punto de conocimiento, todo cristiano que experimenta la conversión se asombra al saber que los judíos (el pueblo que Dios había escogido) rechazó a Jesús, y lo entregó a la muerte más tortuosa y humillante que podía haber en aquel entonces.
Aún es sorprendente saber, que hasta la fecha la nación judía rechaza a Jesús y niegan inclusive hasta su existencia.

Más nosotros, no siendo judíos y gentiles por naturaleza fuimos injertados en el Reino de Dios por gracia y por celo.

Romanos 10
19 También digo: ¿No ha conocido esto Israel? Primeramente Moisés dice:
Yo los provocaré a celos con un pueblo que no es pueblo;
Con pueblo insensato los provocaré a ira.
 20 E Isaías dice resueltamente:
Fui hallado de los que no me buscaban;
Me manifesté a los que no preguntaban por mí.
 21 Pero acerca de Israel dice: Todo el día extendí mis manos a un pueblo rebelde y contradictor.

Hechos 28
28 Sepan, pues, que a los gentiles es enviada esta salvación de Dios; y ellos oirán.

He aquí somos bienaventurados porque aquella salvación nos alcanzó y la recibimos con gozo.
Pero es importante destacar que no todos los gentiles creen, puesto que muchos gentiles también le rechazan; Y la pregunta que hacemos es: ¿Porqué el rechazo? En que radica esa oposición a la Salvación propuesta por el Señor Jesús?

Quizás si explicamos analógicamente en que consiste la Salvación, se pueda conocer la razón del rechazo.

Job 14
1 El hombre nacido de mujer, Corto de días, y hastiado de sinsabores,

Tito 3
3 Porque nosotros también éramos en otro tiempo insensatos, rebeldes, extraviados, esclavos de concupiscencias y deleites diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles, y aborreciéndonos unos a otros. 4 Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, 5 nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo, 6 el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador, 7 para que justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna.

La analogía
Sabemos que todo ser humano está infectado por el pecado a manera de cáncer el cual le lleva a la muerte, pero a su vez vive y se acostumbra a su enfermedad disfrutando de ciertos placeres y sufriendo por los sinsabores de esa existencia.
Pero cuando uno es consciente de la enfermedad cancerígena (el pecado), busca un tratamiento que lo salve, y por lo general ese tratamiento es un proceso en el tiempo (santificación) mediante la inserción de químicos en el cuerpo (Espíritu Santo) para que le ayude en su purificación; Pero he aquí que el tratamiento "quimioterapéutico" (santificación) implica que el enfermo abandone su estilo de vida, sus placeres, y se sujete a un tiempo de purificación. Y es durante este proceso que muchos abandonan el tratamiento, porque lo consideran tortuoso o difícil de asimilar y prefieren vivir con su enfermedad porque aman los placeres a los que están acostumbrados y prefieren morir en esas inmundicias. Esto es lo que Jesús da a entender cuando habla de la parábola del sembrador.

Lucas 8
14 La que cayó entre espinos, éstos son los que oyen, pero yéndose, son ahogados por los afanes y las riquezas y los placeres de la vida, y no llevan fruto.

Entonces podemos comprender la naturaleza del rechazo; Y por encima de toda premisa filosófica o explicación religiosa, la causa real del rechazo está explicada bíblicamente:

Juan 3
19 Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. 20 Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece [desprecia, rechaza] la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas.

Qué importante es comprender que el verdadero rechazo hacia Jesús es producto del amor al pecado; Es el amor al mundo, el amor al estilo de vida, el amor a los placeres y entretenimientos que provoca un profundo rechazo hacia Jesús; Puesto qué Jesús vino para deshacer el pecado y toda forma de maldad (1 Jn 3:8) y eso atenta contra el mundo.
Así que los que aman este mundo y su estilo de vida siempre rechazarán a Jesús y obviamente se constituyen enemigo de Dios y lucharán contra el Señor Jesús y lucharán contra todos los que creen y siguen al Señor Jesús.

Santiago 4
4 ¡Oh almas adúlteras! ¿No saben que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.

"Si a mí me han perseguido, también a ustedes los perseguirán" (Jn 15:20).

Entonces en su rechazo, sean judíos o humanistas, ellos buscan argumentos, inclusive bíblicos para desacreditar al Señor Jesús y esto provoca que los cristianos escudriñen y analicen las Escrituras para saber como contrarestar esos argumentos.

ANÁLISIS DE ARGUMENTOS JUDÍOS POR LA QUE RECHAZAN A JESÚS

En este bloque haremos un análisis de cuales eran los argumentos por las cuales los judíos rechazaban a Jesús como Mesías.

Es claro destacar que Jesús no era despreciado por sus sanidades y grandes señales, sino por su doctrina y afirmaciones; Y vamos a analizar las más destacadas.

Juan 10
24 Y le rodearon los judíos y le dijeron: ¿Hasta cuándo nos turbarás el alma? Si tú eres el Cristo, dínoslo abiertamente. 25 Jesús les respondió: Se los he dicho, y no creen; las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ellas dan testimonio de mí; 26 pero ustedes no creen, porque no son de mis ovejas, como les he dicho. 27 Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, 28 y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. 29 Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. 30 Yo y el Padre uno somos.
31 Entonces los judíos volvieron a tomar piedras para apedrearle. 32 Jesús les respondió: Muchas buenas obras les he mostrado de mi Padre; ¿por cuál de ellas me apedrean? 33 Le respondieron los judíos, diciendo: Por buena obra no te apedreamos, sino por la blasfemia; porque tú, siendo hombre, te haces Dios.

Mateo 9
2 Y sucedió que le trajeron un paralítico, tendido sobre una cama; y al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Ten ánimo, hijo; tus pecados te son perdonados. 3 Entonces algunos de los escribas decían dentro de sí: Este blasfema.

Juan 19
7 Los judíos le respondieron: Nosotros tenemos una ley, y según nuestra ley debe morir, porque se hizo a sí mismo Hijo de Dios.

Lucas 14
25 Grandes multitudes iban con él; y volviéndose, les dijo: 26 Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo. 27 Y el que no lleva su cruz y viene detrás [en pos] de mí, no puede ser mi discípulo.

Cuando las multitudes escuchaban de Jesús cosas tales como "perdonar al enemigo", "amar a los enemigos", "hay que dejarlo todo para seguirle", y sobre todo oír frases como "tus pecados te son perdonados" eran expresiones que a simple razón atentaban contra el adoctrinamiento legal y religioso que ellos tenían. A su vez Jesús no hacía caso de sus tradiciones, declaraba la hipocresía de los fariseos y saduceos y para peor muchas de sus sanaciones y señales las hacía en día de reposo; Por lo que concluimos que ciertas posturas y actitudes de Jesús provocaban un irritamiento que desembocaban en un profundo rechazo hacia su persona.

Análisis del rechazo desde el aspecto profético
Es cierto que los judíos esperaban un Mesías, pero su certeza radicaba en las profecías acerca de Él.
Los judíos esperaban un rey del linaje de David, de familia real, de la ciudad de Belén, un hombre prominente de reconocimiento nacional, de carácter militar, un general que los liberte del dominio extranjero y que trajera la paz verdadera.
En definitiva los judíos esperaban una especie de superhombre con un potencial enorme, esperaban a alguien mucho más poderosos que Moisés y Elías.

Y ¿qué veían en Jesús?

Juan 1
46 Natanael le dijo: ¿De Nazaret puede salir algo de bueno? Le dijo Felipe: Ven y ve.

Juan 7
52 Respondieron y le dijeron: ¿Eres tú también galileo? Escudriña y ve que de Galilea nunca se ha levantado profeta.

Marcos 6
3 ¿No es éste el carpintero, hijo de María, hermano de Jacobo, de José, de Judas y de Simón? ¿No están también aquí con nosotros sus hermanas? Y se escandalizaban de él.

Mateo 13
55 ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos, Jacobo, José, Simón y Judas?

Como puede observarse a Jesús le llamaban "nazareno", o galileo; Él era conocido como el carpintero de Nazaret, de clase baja, del vulgo, sin formación religiosa; Sus seguidores eran pescadores, revolucionarios y  publicanos y detrás de ellos el populacho (gente pobre y sin letras) que solo lo seguían por sanaciones u otros beneficios. Ninguna de estas cosas que conocían de Jesús lo vinculaba a las profecías acerca del Mesías.
En este sentido ¿Cuál era entonces el problema o la razón del rechazo?: El problema de los judíos era su falta de información, de indagación y por sobre todo falta de interpretación profética; Sus prejuicios acerca del origen del Mesías hacían que inmediatamente rechazaran a Jesús sin considerar el carácter mesiánico de su obrar que también estaba profetizado.
Bíblicamente, aún hasta Juan el bautista tuvo "dudas" acerca de Jesús y mandó a preguntar:

Mateo 11
2 Y al oír Juan, en la cárcel, los hechos de Cristo, le envió dos de sus discípulos, 3 para preguntarle: ¿Eres tú aquel que había de venir, o esperaremos a otro? 4 Respondiendo Jesús, les dijo: Vayan, y hagan saber a Juan las cosas que oyen y ven. 5 Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio; 6 y bienaventurado es el que no halle tropiezo en mí.

Los judíos no podían comprender que antes de la manifestación gloriosa del Mesías, era necesario que primeramente muriese para redimir a su pueblo del pecado.

Hechos 17
2 Y Pablo, como acostumbraba, fue a ellos, y por tres días de reposo* discutió con ellos, 3 declarando y exponiendo por medio de las Escrituras, que era necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos; y que Jesús, a quien yo os anuncio, decía él, es el Cristo.

Tito 2
11 Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, 12 enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, 13 aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, 14 quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.

1 Corintios 1
7 de tal manera que nada os falta en ningún don, esperando la manifestación de nuestro Señor Jesucristo;

Era necesario finiquitar el Antiguo Pacto para traer el Reino de Dios y hacer partícipe a los que por fe creen en Él.

Análisis del rechazo desde el aspecto exegético (interpretativo)
Entre tantos aspectos exegéticos por mencionar, nos concentraremos en el que consideramos más importante.
Los judíos esperaban que el Mesías tomara el completo control del Templo y de su sistema legal religioso como Juez justo e imparcial.
El problema era que los judíos consideraban al Templo como un edificio material. Mientras que Dios escogió un Templo de carne, es decir un tabernáculo humano. Esto era extraño para ellos, porque los judíos podían asimilar que Dios habitara en un espacio edilicio inerte hecho por manos pecadoras, pero irracionalmente no podían concebir que habitara en un cuerpo humano. Irracionalmente valoraban más lo material que la vida misma.
Los judíos decían, "Dios no es hombre", "no piensa como hombre"
Sin embargo las Escrituras son clara:

Zacarías 2
10 Canta y alégrate, hija de Sion; porque he aquí vengo, y moraré en medio de ti, ha dicho Jehová. 11 Y se unirán muchas naciones a Jehová en aquel día, y me serán por pueblo, y moraré en medio de ti; y entonces conocerás que Jehová de los ejércitos me ha enviado a ti.

Y de que forma habría de morar sino por un cuerpo de carnal, puesto que un edificio no clama, no se mueve.

Hechos 17
24 El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas,

Hebreos 10
5 Por lo cual, entrando en el mundo dice: Sacrificio y ofrenda no quisiste; Mas me preparaste cuerpo.
6 Holocaustos y expiaciones por el pecado no te agradaron.
7 Entonces dije: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad, Como en el rollo del libro está escrito de mí.

"Dios fue manifestado en carne" (1 Ti 3:16)

El templo de material fue destruido, pero el Verdadero Templo fue levantado para siempre.

Juan 2
18 Y los judíos respondieron y le dijeron: ¿Qué señal nos muestras, ya que haces esto? 19 Respondió Jesús y les dijo: Destruyan este templo, y en tres días lo levantaré. 20 Dijeron luego los judíos: En cuarenta y seis años fue edificado este templo, ¿y tú en tres días lo levantarás? 21 Mas él hablaba del templo de su cuerpo. 22 Por tanto, cuando resucitó de entre los muertos, sus discípulos se acordaron que había dicho esto; y creyeron la Escritura y la palabra que Jesús había dicho.

Entonces concluimos que el rechazo hacia el Señor Jesús es producto del desconocimiento o ignorancia, como así también la falta de interpretación o exégesis.
Como cristianos también nos ocurre lo mismo en otras áreas interpretativas, por esta razón muchos cristianos son arrastrados por doctrinas preconcebidas y prejuicios religiosos producto de opiniones humanas que se imponen catedráticamente por encima del conocimiento bíblico.

El rechazo provoca juicio
Finalmente, es necesario explicar las consecuencias del rechazo. Y lo haremos a través de la analogía utilizada por el Señor Jesús.
Después de contar la parábola de los labradores, que explica con anticipación el rechazo del pueblo judío hacia su Señor, termina diciendo cual es la consecuencia del rechazo:

Lucas 20
17 Pero él, mirándolos, dijo: ¿Qué, pues, es lo que está escrito:
La piedra que desecharon los edificadores Ha venido a ser cabeza del ángulo?
 18 Todo el que cayere sobre aquella piedra, será quebrantado; mas sobre quien ella cayere, le desmenuzará.



Hechos 4
11 Este Jesús es la piedra reprobada por ustedes los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo. 12 Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.

La piedra del ángulo es la piedra más importante en el que todo el edificio se apoya para estar firme.
Pedro dijo en el principal concilio judío que el Señor Jesús es la piedra que ellos rechazaron.
Esto significa, que Dios tomó su Templo de carne y mediante la resurrección demostró la verdadera Salvación y la constituyó como Cabeza del Ángulo, es decir como la fiel esperanza firme de la fe de todo cristiano.

1 Pedro 2
4 Acercándose a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa, 5 ustedes también, como piedras vivas, sean edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.

Construimos nuestra fe, nuestra vida en esa Roca, en esa esperanza de Salvación Verdadera.

Ahora bien, o las personas se afirman sobre la Roca o la Roca caerá sobre todos los que rechazan la Piedra, en el día del juicio, en la manifestación gloriosa de nuestro Señor Jesús.

Puedes tropezar y caer sobre esta Roca y que tu vida se quiebre en pedazos para construir una nueva o puedes desechar la Roca y mantener tu paupérrima existencia hasta que la Roca venga y caiga sobre ti, destruyéndote para siempre.

No rechaces la Roca de Dios. Confía, construye sobre ella y descansa sobre ella.



La Paz del Señor Jesús

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