PÁGINAS DE INTERÉS

16 - JESÚS Y LAS PARÁBOLAS




MENSAJE DOMINGO 29/05/2016

Por el Hno. Gabriel.-

En esta ocasión, y a modo de continuación de la temática expuesta cada domingo, abordaremos uno de los métodos de enseñanza con la cual el Señor Jesús adoctrinaba a sus discípulos y demás seguidores. Dicho de otra manera vamos a meditar respecto del uso que el Señor Jesús hizo de las parábolas, las cuales en algunos casos tenían la intensión directa de esclarecer el mensaje para los oyentes y en otros casos tenían la intensión directa de oscurecer el mensaje a los oyentes.

¿Qué es una parábola?
La definición o significado de parábola es: (del griego parabolh "parábole" poner al lado): Comparación, Proverbio. Narración de un suceso fingido, del que se deduce, por comparación o semejanza, una verdad importante o una enseñanza Espiritual. Como una forma de ejemplificar lo que se está enseñando mediante ilustraciones practicas.
Algunos sinónimos de la palabra “parábola” son: alegoría, metáfora, ejemplo, moraleja, enseñanza.   

Contexto Informativo
Muchas de las enseñanzas expuestas por Jesús a las multitudes que le oían fue por medio de parábolas, en ciertas ocasiones estas fueron cortas expresiones comparativas como ejemplos directos de semejanza entre una cosa y otra tales como “Vosotros soy la sal de la tierra, o también El Reino de los Cielos es semejante a una Perla de Gran Precio”, metáforas sintéticas que expresan una comparación directa, y en otras ocasiones las parábolas fueron relatos mucho más extensos que encerraban una enseñanza doctrinal objetiva que había que descifrar detrás de la historia, como por ejemplo; “La historia del Buen Samaritano, La historia del Hijo Prodigo”.
Hemos de saber que entre los cuatro evangelios se hallan un total aproximado de 55 parábolas que no se repiten entre si y expresan muchas de las enseñanzas del Señor Jesús para su Iglesia. Si las numeramos encontramos 33 parábolas en el libro de Mateo, 10 parábolas en el libro de Marcos de las cuales 9 se repiten en Mateo, 31 parábolas en el libro de Lucas de las cuales 15 se repiten en el libro de Mateo y unas 7 parábolas en el libro de Juan que no se registran en los otros evangelios, todas estas hacen un total de 55 parábolas no repetidas registradas entre los cuatro evangelios.

A modo informativo;
·         En Mateo; La Sal de la Tierra (5:13), La Luz del mundo (5:14), La Lámpara del cuerpo (6:22-23), Dios y las riquezas (6:24), El juzgar a los demás (7:3-6), La puerta estrecha (7:13-14), Por sus frutos los conocerán (7:15-20), Los dos cimientos (7:24-27), El ayuno (9:15-17), Jesús causa de división (10:34-38), Una Casa Dividida (12:29), El Sembrador (13:1-9), El Trigo y la Cizaña (13:24-30), La Semilla de Mostaza (13:31-32), La Levadura (13:33), El Tesoro Escondido (13:44), La Perla de Gran Precio (13:45-46), La Red (13:47-50), Tesoros Nuevo y Viejos (13:51-52), Lo que Contamina al Hombre (15:10-20), La Levadura de los Fariseos (16:6 y 11-12), Ocasiones de caer (18:8-9), La Oveja Perdida (18:10-14), Los dos Deudores (18:23-35), Los Obreros de la Viña (20:1-16), Los dos Hijos (21:28-32), Los Labradores Malvados (21:33-41),  La Fiesta de Bodas (22:1-14), La Higuera (refiriéndose a la venida del Hijo del Hombre) (24:32-33), El Siervo Fiel y el Infiel (24:45-51), Las Diez Vírgenes  (25:1-13), Los talentos (25:14-30), Las Ovejas y los Cabritos (25:31-34)

·         En Marcos: El Ayuno (2:19-22), Una Casa  Dividida (3:23-27), El Sembrador (4:1-9), Nada hay Oculto (4:21-23), El crecimiento de la Semilla (4:26-29), La Semilla de Mostaza (4:30-32), Lo que Contamina al Hombre (7:15-23), La Levadura de los Fariseos (8:15), Ocasiones de caer (9:43-50), Los Labradores Malvados (12:1-12)
·         En Lucas: El Ayuno (5:34-39), El Juzgar a los demás (6:37-42), Por sus Frutos los Conocerán (6:43-45), Los dos Cimientos (6:46-49), Los dos Deudores (en casa de Simón el fariseo) (7:40-43), El Sembrador (8:4-8), Nada hay oculto (8:16-18), El Buen Samaritano (10:25-37), Una Casa Dividida (11:14-23), La Lámpara del Cuerpo (11:33-36), La Levadura de los Fariseos (12:1-3), El Rico Insensato (12:13-21), El Siervo Vigilante (12:35-40), El Siervo Infiel (12:41-48), La Higuera Estéril (13:6-9), La Semilla de Mostaza (13:18-19), La Levadura (13:20-21), La Puerta Estrecha (13:22-30), Los Convidados a las Bodas (14:7-11), La Gran Cena (14:15-24), Lo que Cuesta Seguir a Cristo (14:25-33), La Sal de la Tierra (14:34-35), La Oveja Perdida (15:1-7) La moneda perdida (15:8-10), El Hijo Prodigo (15:11-32), El Mayordomo Infiel (16:1-13), El Rico y Lázaro (16:19-31), La Viuda y el Juez Injusto (18:1-8), El Fariseo y el Publicano (18:9-14), Las Diez Minas (19:11-27), Los Labradores Malvados (20:9-18)

·         Juan; El Pan de Vida (6:32-35), Ríos de Agua Viva (7:37-39), La Luz del Mundo (8:12-16), Del Redil (10:1-6), El Buen Pastor (10:7-14), El Camino al Padre (14:6), La Vid Verdadera (15:1-2)
El Uso de las Parábolas
En algunas circunstancias las parábolas fueron para esclarecer el mensaje que Jesús quería exponer a su audiencia como por ejemplo la parábola de “El Buen Samaritano”, donde un intérprete de la ley queriendo justificarse de su mal proceder con el prójimo (selectivo y convenido) le pregunto a Jesús quien verdaderamente era su prójimo, a lo cual Jesús respondió con esta parábola haciéndole  razonar para que entienda más claramente cuál era la respuesta correcta:

Lucas 10
25 Y he aquí un intérprete de la ley se levantó y dijo, para probarle: Maestro, ¿haciendo qué cosa heredaré la vida eterna?
26 El le dijo: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo lees?
27 Aquél, respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo.
28 Y le dijo: Bien has respondido; haz esto, y vivirás.
29 Pero él, queriendo justificarse a sí mismo, dijo a Jesús: ¿Y quién es mi prójimo?
30 Respondiendo Jesús, dijo: Un hombre descendía de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron; e hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto
36 ¿Quién, pues, de estos tres (sacerdote, levita y samaritano) te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones?
37 El dijo: El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo.

En esta ocasión (parábola del buen samaritano) la parábola fue para clarificar el mensaje, no obstante en otras ocasiones (la mayoría) las parábolas fueron para oscurecer el mensaje a fin de que su audiencia no comprenda la doctrina del reino de Dios y se salve, y aunque esto parezca algo duro de decir y oír no obstante es la realidad de las parábolas. Porque gran parte de hablar en parábolas para ocultar el mensaje tenía que ver con el juicio de Dios anticipado por los profetas sobre los incrédulos. Un claro ejemplo de esto es la conocida parábola del sembrador, la cual luego de ser expuesta los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron por qué razón les hablaba de manera difícil de comprender:

Mateo 13
10 Entonces, acercándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas por parábolas?
11 El respondiendo, les dijo: Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos; mas a ellos no les es dado.
12 Porque a cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.
13 Por eso les hablo por parábolas: porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden.
14 De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dijo: De oído oiréis, y no entenderéis; Y viendo veréis, y no percibiréis.
15 Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, Y con los oídos oyen pesadamente, Y han cerrado sus ojos; Para que no vean con los ojos, Y oigan con los oídos, Y con el corazón entiendan, Y se conviertan, Y yo los sane.  
34 Todo esto habló Jesús por parábolas a la gente, y sin parábolas no les hablaba;
35 para que se cumpliese lo dicho por el profeta, cuando dijo: Abriré en parábolas mi boca; Declararé cosas escondidas desde la fundación del mundo.

Con estos ejemplos vemos que el uso que el Señor Jesús le dio a las parábolas tenían una doble aplicación, en algunos casos (muy pocos) era para esclarecer el mensaje y en otros casos (la mayoría) era para oscurecer el mensaje, sin embargo siempre les declaraba en privado las enseñanzas de las mismas a sus discípulos. Y la razón de esto es porque la enseñanza no estaba velada para los que se salvaban sino solo para los que se perdían.

Las parábolas eran entonces una forma de lenguaje alegórico con elementos de la época para  representar una enseñanza, que en la mayoría de los casos ocultaba una gran verdad espiritual que había que descifrar. Por supuesto que el hombre natural no tiene capacidad para descifrar una parábola espiritual, porque se requiere del Espíritu y revelación de Dios para entender estos misterios.

1°Corintios 2
13 lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual.
14 Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.

Hoy por hoy para nosotros es fácil asumir la comprensión de algunas parábolas porque las mismas ya están explicadas en los evangelios, uno de esos casos es “La Parábola del Sembrador”, la cual nosotros entendemos perfectamente porque su explicación esta revelada en el mismo libro, pero si no se contara con esta explicación de seguro sería muy difícil para cualquier cristiano llegar a la comprensión de la misma, porque no tendríamos parámetros para determinar el significado de los diferentes elementos que componen esta parábola, por ejemplo; ¿Cómo sabríamos quién es el sembrador? ¿Que significaría la semilla? ¿Que representarían los diferentes terrenos? ¿Qué significado tendrían las aves? ¿Qué serian los espinos? ¿Significaría algo el sol? ¿Y qué serian exactamente los frutos? Hoy por hoy estamos muy familiarizados con su significado porque el mismo esta explicado, pero si no estaría revelado de seguro estaríamos desorientados como el copero y el panadero de Egipto en el tiempo de José sin entender la relación de los elementos que componían su sueño (los cuales eran parábolas, y ¿quién hubiera imaginado el significado que tenían?).
Por ejemplo; hasta el día de la fecha, parábolas como “Las diez vírgenes” la cual no está explicada por Jesús, sigue siendo dificultosa y de confusión para muchos cristianos porque tratan de asociar un significado a cada elemento que compone la parábola, y se enriendan en cuestiones tales como; ¿Las vírgenes son la iglesia o no son la iglesia? ¿Las lámparas son la palabra de Dios? ¿Qué significa el aceite, es el Espíritu? ¿Y qué son las vasijas? ¿A qué se refiere con que vayamos a comprar aceite a los que venden? Por supuesto que hay tantas interpretaciones sobre esta parábola lo cual demuestra hasta el día de la fecha lo difícil que es para un cristiano comprender un lenguaje parabólico.
Muchas parábolas como hemos mencionado arriba eran comparaciones directas que buscaban asemejar una cosa con otra, otras parábolas fueron historias más complejas que encerraban un mensaje que había que descifrar. Algunas tenían que ver con las conductas que Dios demandaba de las personas y muchas otras tenían que ver con representar el reino de Dios en la tierra. Algunas parábolas eran para representar la dificultad del verdadero camino y otras para expresar el mensaje del evangelio del reino. Algunas fueron exclusivamente para desenmascarar a los fariseos y otras para toda la audiencia en general. Algunas parábolas fueron de aplicación inmediata (o sea, para la gente de la época) y otras parábolas fueron proféticas para los tiempos finales, y así cada parábola tenía su particularidad que la hacía distinta una de otro. Pero cada una de ellas esconde una gran verdad Espiritual, que para descubrirla hay que orar pidiendo revelación y sabiduría para poder analizarla con entendimiento.

Analizar todas y cada una de las parábolas nos podría tomar un año entero meditando una por domingo, sin embargo la intensión del mensaje de hoy es mostrar de forma general cual fue el propósito de las parábolas y el uso que el Señor Jesús hizo de las mismas. Sin embargo, a pesar de ser tantas, me ha parecido bien tomarme el tiempo de explicar de forma resumida aunque sea dos de ellas. Una que tenga que ver con el reino de Dios en la tierra y otra que tenga que ver con la conducta del cristiano en la tierra.

Un Tesoro Escondido
Mateo 13
44 Además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo.

Esta es una de las parábolas que se refieren directamente al Reino de los Cielos en la tierra asemejándolo con elementos contemporáneos para resaltar su valor. En esta ocasión un tesoro. Y aunque parezca que no requiere mucha explicación, de todos modos haremos lo posible para enfatizar el valor que tiene y debe tener el Reino de Dios en nuestras vidas.

Un tesoro en la antigüedad se refería a todo aquello que representaba riqueza (algo precioso) y por lo general se guardaba en cajas o depósitos y se escondía para evitar el saqueo por parte de ladrones que se dedicaban a minar y hurtar tesoros (Mt 6:19).

En esta ocasión el Señor Jesús representó el valor del Reino de Dios con un valioso tesoro pero que a su vez estaba escondido, lo cual implicaba que no todos tendrían la capacidad de comprender y discernir el verdadero valor del Reino de Dios sino solo aquellos que lo descubrieran. Dicho de otro modo el valor del mensaje de Dios estaría velado y solo unos pocos serían agraciados con la revelación del mismo.
Pero ahora, aquellos que tenían la capacidad de descubrir el valor del reino de Dios comprendían que absolutamente nada en el mundo tenía más valor que ese reino, su preciosidad superaba ampliamente todo los bienes terrenales que poseían, y por consiguiente no tenían ningún reparo en despojarse de todo a fin de poseer aquel tesoro descubierto. Y en cierto modo ese era el objetivo, porque pertenecer a un nuevo reino significaba desojarse del viejo (Lucas 14:33 Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo).
Ahora bien, aunque esta enseñanza se había expresado en un lenguaje parabólico no obstante tuvo una aplicación literal en hombres como Pablo, o sea que más que una alegoría tenía también una aplicación literal: Filipenses 3:7 Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. 8  Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo
Volviendo al sentido de la parábola, era evidente que para aquellos que no tenían la capacidad de descubrir el tesoro escondido en aquel terreno la decisión de venderlo todo les parecería una locura. Por ejemplo: ¿Que pensarías de un hombre que teniendo muchos bienes, casas, vehículos, negocios etc., de repente lo vende todo por comprar un pedazo de tierra, que a simple vista no tenía ningún valor? Muchos pensarían que tal hombre "se volvió loco". Exactamente así ve la gente del mundo al Señor Jesús, a su iglesia, al Evangelio de Cristo, al Reino de los Cielos, como un pedazo de tierra despreciada y sin valor, que a simple vista no vale nada y por lo tanto no tiene sentido perderlo todo por tenerlo.

De hecho las Escrituras especifican que el Evangelio de Cristo es locura para los que se pierden, y que a la verdad el valor del mismo está encubierto. Hasta ahora vemos que el mundo describe a Jesús como una simple persona que vivió y murió en una cruz sin entender el porqué y para qué.

1°Corintios 1
18 Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios.

2°Corintios 4
3 Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto;
4 en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.

Así como el reino de Dios es un tesoro escondido, a su vez el mundo también hace lo posible para que ese tesoro permanezca escondido y pase desapercibido solo como un pedazo de tierra sin valor.

Sin embargo cuando uno descubre (halla, encuentra) el tesoro escondido (oculto) en esa tierra, de repente ese pedazo de tierra es invaluable, si vale la expresión; tal persona encontró una parcela del reino de los cielos aquí en la tierra, sabe que ese terreno es invaluable, sabe que ese pedazo de tierra esconde un tesoro de un precio que no se puede pagar, y que muy pocos pueden percibir.

Ahora algo que debemos aclarar en esta parábola es que el hombre que encontró ese invaluable tesoro no lo estaba buscando, pasaba por allí y lo descubrió por accidente. Y exactamente así fue como pasó en nuestras vidas también, antes de llegar a Jesús cada uno de nosotros no lo estábamos buscando, fue Dios quien verdaderamente nos busco y nos atrajo hacia Él.
Pero una vez que la Luz Divina penetró nuestras vidas y lo descubrimos, nos obligó a tomar grandes decisiones, al punto tal que si valorizamos correctamente el Reino de Dios, si verdaderamente valorizamos lo precioso que es Cristo Jesús, nos despojamos de todo con tal  de poder tenerlo a Él, porque todas las cosas pierden valor frente al precioso tesoro del evangelio.
No solamente eso, al despojarnos de todo, se producen grandes cambios, cambia nuestro hábitat, dejamos las amistades mundanas, parientes incrédulos, y abandonamos todo aquello que nos vinculaba con el mundo (en ese pedazo de tierra), para ir por una nueva forma vida en un nuevo terreno, una vida centrada en la riqueza de aquel gran tesoro.

Lamentablemente en estos tiempos, las personas pasan de largo, porque solo ven un campo sin valor. También los cristianos de estos tiempos son así, no valorizan el Reino de Dios, y por lo tanto no están dispuestos a despojarse de lo terrenal para tenerlo a Él. Muchos quieren tener a Cristo pero con un corazón dividido, solo un poco del tesoro celestial y un poco del tesoro terrenal, pero en el día del Señor nosotros ya sabemos cómo terminaran tales personas.

Esta sencilla parábola es tan rica como el mismo tesoro relatado. Como cristiano, nuestra relación con Dios debe ser el tesoro más importante de nuestra vida. El Señor Jesús debe ser lo más valioso en nuestra vida. Si Cristo no es todo en tu vida, entonces el Señor Jesús no es nada en tu vida. Si el Señor Jesús es lo único en tu vida, entonces eres el hombre más rico, porque Cristo es suficiente para nuestra vida, con Él no necesitamos nada.
Lucas 12
31 Mas buscad el reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas. 
… 34 Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.

El siervo vigilante
Así como hemos hablado del invaluable tesoro que representa descubrir el reino de Dios en la tierra, en esta  siguiente parábola hablaremos de cuál debe ser la conducta y trabajo del cristiano una vez adquirido el invaluable tesoro;

Lucas 12
35 Estén ceñidos vuestros lomos, y vuestras lámparas encendidas;
36 y vosotros sed semejantes a hombres que aguardan a que su señor regrese de las bodas, para que cuando llegue y llame, le abran en seguida.
37 Bienaventurados aquellos siervos a los cuales su señor, cuando venga, halle velando; de cierto os digo que se ceñirá, y hará que se sienten a la mesa, y vendrá a servirles.
38 Y aunque venga a la segunda vigilia, y aunque venga a la tercera vigilia, si los hallare así, bienaventurados son aquellos siervos.
39 Pero sabed esto, que si supiese el padre de familia a qué hora el ladrón había de venir, velaría ciertamente, y no dejaría minar su casa.
40 Vosotros, pues, también, estad preparados, porque a la hora que no penséis, el Hijo del Hombre vendrá.

Esta parábola ilustra de forma directa cual es el trabajo y disciplina en la que debe permanecer el cristiano todos los días de su vida mientras permanece en el mundo. Se lo asemeja con siervos que se quedaron solos en la casa de su Señor esperando que éste vuelva de una fiesta de bodas, cuyo encargo final fue que estén despiertos, preparados para trabajar y con antorchas encendidas para recibirlo a cualquier hora de la noche. Él no dio horarios específicos, simplemente ordeno que lo esperasen despiertos, lo cual también ponía a prueba la fidelidad de los siervos.

El sentido de esta parábola no es hablar de bodas, o encontrarle un sentido espiritual a la boda a la que fue el Señor, ¡NO!, esta parábola no tiene la intensión de hablar de bodas sino de la posición de los siervos mientras el Señor no está en la casa. Es una exhortación directa de cómo debemos vivir hasta que el Señor Jesús regrese por su Iglesia.
Mediante esta parábola somos llamados a vivir expectantes de su venida, somos llamados a vivir esperándolo cada día, somos llamados a vigilar por las noches (sentido espiritual) sin dar sueño a nuestros ojos porque Él vendrá en cualquier momento por nosotros.

La expresión “estar ceñidos de lomos” hace referencia a una práctica o costumbre que tenían las personas de aquel entonces por causa de sus largas vestimentas, las cuales al momento de viajar, correr, pelear o trabajar, a fin de tener más agilidad y movilidad debían envolvérsela y ceñirlas al cinturón que llevaban puesto alrededor del lomo. En esta ocasión el Señor les está pidiendo a sus siervos no solo que estén despiertos sino también listos y agiles y con antorchas en sus manos para que cuando Él regrese le abran la puerta rápidamente.

Y el sentido de que le abran rápidamente tiene que ver con que ellos no eran simples serenos dentro de la casa que estaban esperando sentado, sino eran siervos que debían tener la casa funcionando en toda hora hasta que su Señor regrese, por ejemplo; la comida debía estar lista, la casa debía estar limpia, la ropa debía estar lavada, los enseres debían estar acomodados, y así cada cosa en su lugar. Y solía suceder que cuando la casa no estaba en orden y el Señor llamaba a la puerta para que le abran, los sirvientes se tardaban en abrir la puerta porque buscaban arreglar algunas cosas a último momento, lo cual ponía en evidencia su negligencia y falta de fidelidad.
En el sentido espiritual esto se refiere a nuestra preparación interior, a despojarnos de todo lo que nos detenga y nos haga más lento en el crecimiento espiritual, despojarnos de todo vinculo terrenal (televisión, entretenimientos, costumbres, etc.), quitar todo lo que estorbe y estropee nuestra agilidad espiritual, debemos estar agiles y a su vez con la casa en orden cuando el Señor venga por su iglesia.

1°Pedro 1
13 Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado;
14 como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia;
15 sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir;
16 porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.

El día y la hora en la que el Señor vendrá nosotros no lo sabemos, ni siquiera los ángeles que moran con Él lo saben (Mr. 13:32), solo tenemos algunas señales que nos alertan que Él esta pronto en venir, está a solo unas horas de llegar por su casa (la iglesia), la pregunta es ¿estás preparado para recibirle? ¿Estás ceñido de lomos y con lámparas en tus manos para abrirle inmediatamente cuando llame?
En realidad la hora de su venida no es lo importante aquí, sino la fidelidad de sus siervos. Fidelidad es lo que el Señor busca de nosotros.

2°Timoteo 4:8 Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida.

¡El Señor Jesucristo viene! ¿Estás preparado?


La paz del Señor Jesucristo.-

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